Suelo pélvico y los niños, una cuestión de educación

Corre la voz
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madres e hijas maos

Hace unos días una querida cliente (y ahora amiga) escribió lo siguiente en su Facebook:

Estaba pensando en el suelo pelvico fíjate amigo cara libro. Y claro, en Ana. Y sobre todo pensaba de que manera se puede aprender a cuidarlo desde pequeñas, porque esto en “educación física” en el cole no se ve. Ni de leeeejos leeeejos leeeejos.”

¡Gracias Rosa por tus inquietudes y por querer siempre más!

Gracias a ese comentario me acordé de un artículo que hice junto a mi compañera Maria Urien, hace ya más de tres años, para Crianza Natural.

Reúno junto a nuestro artículo uno más reciente de nuestras compañeras de En suelo firme sobre la misma temática.

Las inquietudes de Rosa tienen todo el sentido. Si nos damos cuenta, la consciencia del suelo pélvico todavía no ha llegado a buena parte de las mujeres, imagínate llevarlo a casa y enseñar a sus hjos.

Sigue siendo un tema de desconexión con la propia sexualidad. Sanar nuestra sexualidad y de ahí hablarlo en casa con los niño. Ese es el camino, un darse cuenta y volver a conectar.

Si nos damos cuenta, muchos niños no se duchan con sus padres y madres, no los ven desnudos después de una cierta edad. De pequeño está mal tocarse y descubrirse, con lo cual nos queda grabado en el cuerpo que “ahí” no se toca, no se habla y no se siente.

Que los bebés vengan de Paris o que la Cigüeña los traiga es muy lúdico pero ¿es necesario crear una falsa realidad sobre algo natural e intrínseco al ser humano?

Quiero enfatizar lo que ya hemos escrito pero de una forma resumida. Respondiéndole a Rosa, que además, tiene muchas herramientas porque hizo clases de suelo pélvico en grupo:

  • evitar el estreñimiento y enseñar a los niños como defecar de una forma lo más fisiológica posible;
  • evitar el “pis de precaución” (hacer pis sin tener ganas “por si acaso” toca en algún sitio fuera de casa) y/o quedarse más de tres-cuatro horas sin orinar;
  • evitar estar muchas horas sentados. Me parece un crimen las horas que se echan los niños sentados. Altera la postura e influye directamente sobre el suelo pélvico;
  • actividades de impacto, tocar instrumentos de viento o cantar, son actividades que generan presiones abdominales que nuestro suelo pélvico recibe y tiene que frenar. Si se hacen desde una correcta postura y activación de determinados músculos abdominales pueden evitar la mayor parte de la presión hacia el suelo pélvico;
  • enseñar a los niños como estornudar y sonar los mocos utilizando el transverso;
  • hablar sobre su anatomía, las diferencias entre niños y niñas y por qué existen facilitará mucho más el desarrollo de esa consciencia. Ojalá se pudiese hablar de una forma sana y abierta sobre estos temas en las escuelas;
  • cultivar el respeto hacia uno mismo y hacia las estructuras de su cuerpo y ahí entramos en como se están llevando a cabo las clases de “educación física” donde los niños y niñas deben de alcanzar metas que no están de acuerdo con sus cuerpos y etapas del desarrollo. Sin contar que son actividades hiperpresivas, en su mayoría, que generan una presión abdominal importante y que terminan yendo hacia el suelo pélvico. ¿Todos realmente disfrutan de esas actividades? ¿Lo importante es la meta o disfrutar del camino? Que los niños conozcan sus cuerpos y puedan elegir las actividades que les gusten y decir no a las que sientan que les hace daño.
  • utilizar la imaginación y pasar la información sobre el suelo pélvico de una forma lúdica y natural porque lo que es natural debe de ser tratado como tal.

Leyendo todo eso una piensa ¿y como enseño eso a mis hijos? Pues la respuesta es sencilla: empezando por ti misma. No se puede enseñar algo que no se sabe.

Así como enseñamos a las niñas que se deben de limpiar de adelante hacia atrás, porque sabemos que así evitamos infecciones, para enseñar los cuidados con el suelo pélvico tienes que haberlos practicado tú.

Fíjate que en ningún momento te hablo de los ejercicios de Kegel, entonces ¿de qué hablo. Te hablo de la postura ¿Por qué? Porque la readaptación de la postura es más eficaz para cuidar al suelo pélvico.

La postura la llevamos a todos lados, no tenemos que pensar en ella mientras que hacer contracciones diarias del suelo pélvico son muy cansadas, aburridas y realmente poco efectivas si las comparamos con los excelentes resultados que tenemos trabajando la readaptación de la postura, enfocada al suelo pélvico.

Allá a donde voy observo la postura de las personas. Os pongo dos ejemplos de lo importante que es la readaptación de la postura para el cuidado del suelo pélvico.

Os pongo dos ejemplos:

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La niña de la foto, aunque no se vea muy bien, está mirando a su móvil. La estuve observando y se quedó en esa postura un buen rato.

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La mujer de la foto iba por los pasillos del super empujando el carro como si subiese una cuesta con él, creedme, aunque en la foto ya se observa un esfuerzo por su parte, no se ve ni la mitad del esfuerzo hiperpresivo que hacía.

Supongamos que las dos practican las contracciones de Kegel… ¡daría absolutamente igual! Si no hay una readaptación de la postura, una higiene postural, seguiremos teniendo una postura de “empuje”, de hiperpresión hacia el suelo pélvico.

Cuidar el suelo pélvico desde la prevención no tiene que ser un martirio o una forma de vida restrictiva sino mejorar, y mucho, la calidad de vida.

Cuando una descubre su cuerpo y ve todo lo que es capaz de hacer, encuentra una autoestima que nada tiene que ver con lo que se vende a día de hoy en el comercio, en la tele o en el cine. Hablamos de que tú eres lo único necesario para estar bien y eso se lo puedes pasar a tus hijos e hijas si lo has vivido en primera persona.

Ana, fisioterapeuta y doula en Madrid

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2 pensamientos en “Suelo pélvico y los niños, una cuestión de educación

  1. Ejercicios kegel

    Unos consejos super interesantes, muchas gracias por la información, yo estoy de acuerdo en que habría que instruirles con franqueza desde bien pequeñitos, no hay que estar avergonzado ni cohibido por el cuerpo. Un abrazo.

    1. Ana Escudo Autor de la entrada

      Gracias! Es difícil escribir en pocas palabras todo lo que se puede hacer sobre el tema. La reeducación postural que hacemos se aprende de una forma muy orgánica porque así es como todo “cala” en el cuerpo. Así que unas pocas pinceladas en este post de todo lo que se puede hacer para normalizar lo que ya debería ser normal. Un saludo y gracias por leer! 🙂

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